Hace diez años empezamos esta aventura editorial con la temeraria convicción de que los libros aún podían abrirse camino en un mundo acelerado que parece no necesitarlos. Contra toda lógica, contra toda predicción sensata y, a veces, contra nosotros mismos, aquí seguimos.
Si hemos llegado a esta década improbable es gracias a quienes han apostado por nuestras rarezas, nuestras manías y nuestras ganas de publicar lo que en otros casos se pasaría por alto. A lectores y lectoras, a autoras y autores les debemos que este proyecto, nacido casi por testarudez, haya encontrado un lugar.
Brindamos por estos diez años y por la obstinación que nos mantiene en pie. Seguiremos, mientras la pasión dure… o mientras el destino siga equivocándose a nuestro favor.
